
Este año y en lo que constituye un reconocimiento a su labor, el Conjunto Folclórico Brisas Chilenas se ha adjudicado un Proyecto Fondart que ha permitido llevar el espectáculo “Embrujo del Norte Grande: Entre Tamarugos y Salitreras, Tradiciones Nortinas” a 12 comunas del gran Santiago, recreando los carnavales que se llevan a cabo en el norte de nuestro país.
Primera Parte: Encuentro de Carnavales
La obra en la que participan cerca de 60 artistas hace referencia a los encuentros de carnavales que se realizan en el interior de los pueblos del Norte grande en que los habitantes de la pre-cordillera o altiplano se unen en diferentes festividades con los pueblos que vienen desde la zona más llana o de costa, uniéndose en un solo pueblo y terminando en un gran carnaval.
El espectáculo comienza con el tema Pachallampe, el cual se centra en el ritual de la siembra y la cosecha de la papa, que se realiza a más de 4.000 metros de altura y que es característico de los pueblos de Socoroma y Putre. Sobre el escenario los músicos con apoyo de una Banda de Bronces realizan un contrapunto musical que concluye en un gran carnaval o Cacharpaya donde se unen los pueblos como una sola hermandad, hasta que llega la despedida y se añora la vuelta del año para volver a disfrutar de la fiesta.
Cachimbo Sibayano, tema creado por Don Iván Guerra Olmedo, Director del Conjunto Folklórico de la Universidad Arturo Prat de Iquique (COFUNAP), Cuecas nortinas, El Cañaveral, Pío-Pío (Huaylas), Cariñito, Taquirari, “Las Lavanderas” y “Me voy-me voy”, (Cacharpalla) forman parte de este cuadro.
Segunda Parte: Fiesta de La Tirana
La Tirana es un pueblo ubicado a 1.010 msnm, a 80 km de Iquique, en el corazón del desierto más árido del mundo. Es en este lugar donde entre el 12 y el 20 de julio se celebra la festividad de la Virgen del Carmen de La Tirana y que se ha transformado con el tiempo en la más importante fiesta religiosa de nuestro país.
La Fiesta comienza cuando los fieles arriban al pueblo, jubilosos por posarse nuevamente en tierra santa luego de un año de espera.
Nuestra puesta en escena intenta revivir cada una de las etapas de la Fiesta, de tal manera de transmitir esta experiencia a aquéllos que no han tenido la posibilidad de empaparse de esta maravillosa fiesta; disfrutarla, viajar con la imaginación y sentir los sones de bombo y caja, sentir el frío que destempla en las noches y el sol que dibuja los surcos de los rostros pampinos que bailan y cantan a la Chinita.
Iniciamos con los Morenos Chilenos, los que vestidos de civil acompañados con sus matracas dan su saludo inicial en la Cruz del Calvario, preparándose para lo que será una semana llena de emociones. Salen de escena y se inicia la Diablada, que con ritmo de marcha y luego de salto ingresan y realizan su coreografía, para luego salir de escena y dar paso a la siguiente comparsa de Chutas y Chinas Supay. Esta puesta en escena es una adaptación coreográfica, ya que Chutas y Chinas Supay son figurines que se desplazan libremente entre las diferentes cofradías, fundamentalmente en las diabladas. Luego ingresan al escenario los Tinkus, baile que ha sido ingresado desde Bolivia, como la mayoría de los que se presentan, y que simula la pelea entre dos pueblos.